URUGUAY LUIS LACALLE - ESTRATEGIA DE EQUILIBRIO
A este medio le resulta una estrategia de equilibrio la que piensa ejecutar el presidente Lacalle. En los últimos años, Uruguay se ha convertido en el destino de miles de emigrantes de gobiernos fracasados de la izquierda ( valga la redundancia); solo cubanos hay 10.000 y subiendo.
No es como la izquierda plantea de que " vienen a sumar", el uruguayo de a pié tiene muy claro que el 80% de esos migrantes son indolentes, poco higiénicos, parte de la polución sonora, y en términos de ese país " Desubicados".
Realizamos una investigación propia por las pensiones donde estas personas se alojan, y vemos que en general, no se ajustan al modo de vida uruguayo. Andan semi desnudos por los corredores, se emborrachan, se gritan de una planta a otra, muchísimos la pasan acostados " esperando que les manden plata de USA o Cuba". O ( la excusa preferida) que pase el tiempo para poner en órden sus papeles migratorios.
No es como dice la izquierda de que son personas cultas y preparadas, la mayoría no sabe utilizar un water porque usan letrinas, no usan papel higiénico porque usan diario, o nada, les da igual fumar adentro o afuera.
De unos 200 cubanos contactados, cuatro se habían adaptado rápidamente a la sociedad, todos titulados. Es caro para ellos traer el título " apostillado" como ellos le pasan.
No conocemos reportes negativos de venezolanos, sin embargo, constatamos al menos cuatro casos en que son explotados, gracias a que Venezuela les cobra un dineral para liberar su título. Estas personas, citemos una: Una mujer joven de unos 27 años, ingeniera en electricidad, es tomada por una empresa que le paga $U 20.000 y además tuvo que renunciar por acoso.
Un señor , venezolano,padre de tres hijos nos preguntó que era el aguinaldo, y descubrimos que en una empresa de vigilancia, no se lo habían pagado.
La estrategia de Luis Lacalle Pou es atraer personas y capitales de Argentina, que huyen del usual caos de ese país. Y estos serían casi lo totalmente opuesto al tipo de personas que trajo la izquierda, los cuales le están quitando dinero a los uruguayos, además de puestos de trabajo, sin ser muy dignos.
Luis Lacalle Pou, parece estar dispuesto a aprovechar un beneficio ofrecido en bandeja: los argentinos (y sus patrimonios) que son cada vez más exprimidos por parte del Estado y buscan nuevos horizontes. Aunque Alberto Fernández hizo campaña por el Frente Amplio, la centroderecha se impuso en las elecciones del otro lado del charco y la próxima gestión uruguaya puede darle un dolor de cabeza al peronismo: ofrecer una vía de escape ante el agobio impositivo, burocrático, cambiario y estatista de Argentina.
Cien mil vecinos es la cifra a la que apunta Lacalle Pou. Para eso, el futuro presidente ya puso a su equipo económico a trabajar en pos de flexibilizar diversas normativas del Banco Central uruguayo, para que los argentinos interesados en mudarse la tengan más fácil.
Uruguay, por distintas razones, tiene la posibilidad de convertirse en un lugar de llegada, no solo de vecinos del Mercosur, sino del mundo. Y nosotros ahí tenemos algunas cosas para hacer», aseguró Lacalle Pou, sin hacer referencia directa a la Argentina, pero en clara evidencia de hacia donde apuntan sus planes. Las políticas del otro lado del Río de la Plata, que van en la dirección opuesta, no dejan mucho a la interpretación y al análisis.
Para Lacalle Pou, una vez instaladas las familias del exterior, «van a poder traer la plata». En este sentido, el ganador de las elecciones uruguayas dijo que de la mano de «la seguridad pública» y las «certezas a largo plazo», su país se convertirá en un lugar destino del Cono Sur y el mundo.
Además de las regulaciones que se están evaluando modificar dentro del esquema financiero, la idea del presidente electo es abrir la puerta a la inversión en el sector de la construcción. En este sentido, Lacalle Pou se comprometió a derogar diversos decretos relacionados con lo que se conoce como «vivienda de interés social», que según el próximo jefe de Estado, hasta el momento han «limitado» el crecimiento del sector.
Uno de los beneficios con el que contarían los argentinos que decidan radicarse en el país vecino tiene que ver con la menor superposición impositiva. En Uruguay no existe la maraña de impuestos provinciales y municipales que hay en Argentina, que lejos de disminuirse, continúan en aumento. Tampoco existe la obligatoriedad de liquidar las exportaciones a la moneda local, a un cambio regulado de menor valor que el real. Otra de las cosas que llaman la atención de los primeros interesados es la posibilidad de no tributar en suelo uruguayo las inversiones que tengan los residentes en el exterior.
Marcelo Duclos / Juan Carlos Filippini

Comentarios
Publicar un comentario